El campo sigue siendo el motor indiscutido de las cuentas nacionales. Entre enero y mayo de 2026, la Argentina no sólo consolidó un salto histórico en sus despachos agroindustriales al exterior, sino que logró traccionar también volúmenes récord en sectores clave como las carnes vacunas y porcinas.
Así se desprende de la información oficial procesada por la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional —en base a datos del INDEC—, la cual revela que en los primeros cinco meses del año la agroindustria exportó 53 millones de toneladas, marcando un salto del 18% respecto de igual período de 2025 y sellando un récord histórico en volumen. Esta performance se tradujo en un ingreso de divisas de US$ 22.383 millones (una suba del 17% interanual).
El mapa del repunte
El crecimiento no fue obra de un solo cultivo, sino de una tracción generalizada. De los 54 complejos agroindustriales analizados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, 35 mostraron alzas en volumen, representando el 70% del total exportado por el país. Incluso, 19 complejos anotaron sus mejores niveles de facturación de la última década.
El girasol lideró la reactivación con un despegue fenomenal (142% en volumen y 126% en valor), seguido de cerca por el trigo (64% y 48%, respectivamente). Las legumbres, los cítricos, los lácteos, la pesca y los pilares tradicionales del agro, como el maíz y la cebada, también exhibieron crecimientos sólidos de dos dígitos.
En paralelo, destinos como Vietnam, Brasil, China y Arabia Saudita se ubicaron entre los principales compradores globales. Estos y otros seis mercados absorbieron más del 53% del volumen total, ratificando el liderazgo argentino en productos donde marca el pulso global: aceites, subproductos de soja, harina, limón, maní y yerba mate.
Estados Unidos despierta
La recuperación agroindustrial encontró un fuerte eco en los frigoríficos, que cerraron el primer quimestre con números sumamente auspiciosos.
Las exportaciones de carne vacuna experimentaron un crecimiento del 11% en volumen (332.207 toneladas res con hueso) y un resonante salto del 46% en valor, totalizando US$ 1.765 millones.
La gran novedad de la temporada en materia bovina fue el despertar del mercado norteamericano. Con un asombroso incremento del 151% en los despachos, Estados Unidos absorbió 42.776 toneladas, facturando US$ 355 millones (una suba del 204% en divisas).
De este modo, la potencia del norte pasó a representar el 18,7% del volumen y el 20,2% del valor exportado, desplazando a Europa y consolidándose como el segundo destino en importancia para los cortes nacionales, solo detrás de China (que acapara casi el 54% de los envíos, especialmente de congelados). Israel también sumó un desempeño positivo, con crecimientos de 21% en volumen y 73% en facturación.
El avance porcino
Finalmente, el sector porcino local —que hace apenas unos años libraba una dura batalla por ganar mercados— también se anotó en el club del crecimiento.
Con exportaciones por 7645 toneladas (un alza interanual del 91,2%) y divisas por algo más de US$ 10 millones (+156,8%), los subproductos de cerdo comenzaron a encontrar un nicho firme en el exterior.
Este impulso exportador fue acompañado “puertas adentro” por una expansión en la producción nacional (+11,8%), que apuntaló a su vez el consumo per cápita de los argentinos, llevándolo a 19,59 kilogramos por habitante en mayo (un alza interanual del 8,4%).
By TradeNews


